Evolución Ciudadana

Votaré por Correa - Anónimo

Quien escribio esto, no se pudo expresar mejor!!!!!

1.- Votaré por Correa cuando vaya a Japón y la mayoría de sus productos digan 'Made In Ecuador'; eso si sería revolución.

2.- Votaré por Correa cuando en vez de salir a gritar Oligarcas! tenga mi propia empresa de exportación de productos ecuatorianos para EEUU y vaya a mi trabajo en un vehículo 100% ecuatoriano; esto si sería revolución.

3.- Votaré por Correa cuando en vez de salir a gritar ¡Golpistas!, ningún Fiscal, Policía, Guardia Nacional o funcionario público me pida coima, porque el sueldo miserable que tienen, o su corrupción, no les alcanzan para mantener a su familia o su Status Quo. Esto si sería revolución.

4.- Votaré por Correa cuando en vez de salir a gritar ¡Neoliberalismo Salvaje!, los estadounidenses tengan que pedir visa para poder entrar a mi país, y sus carros digan 'Hecho en Ecuador'

5.- Votaré por Correa cuando en vez de traer cubanos para los hospitales, nuestros hospitales parezcan clínicas privadas de primera.

6.- Votaré por Correa cuando en vez de recibir unos estúpidos $40 de alguna Bono, pueda estar seguro de un futuro profesional estable.

7.- Votaré por Correa cuando Ecuador sea un país de ricos y no de estúpidos paupérrimos, gritando con una banderita verde y no de revolución sino por un sánduche.

8.- Votaré por Correa cuando el mundo nos envidie por ser un modelo de economía.

¿Por qué Japón SI y nosotros NO?

¿Por qué Taiwán SI y nosotros NO?

¿Por qué Aruba SI y nosotros NO?

¿Por qué España SI y nosotros NO?

¿Por qué Noruega SI y nosotros NO?

¿Por qué Holanda SI y nosotros NO?

¿Por qué Hong Kong SI y nosotros NO?

¿Por qué Francia SI y nosotros NO?

¿Por qué Italia SI y nosotros NO?

¿Por qué cualquier país sin la riqueza de Ecuador lo logra y nosotros NO?

Carajo, por eso la gente votó por Correa; porque pensaron que iban a ver una revolución, pensaron que no tendrían que bajar mas la cabeza al ver Travel and Adventure por Televisión por cable y que no tendrían que envidiar nada al ver Discovery Channel.

Pensaron que Correa iba a hacer una revolución, nunca les pasó por la mente el pendejo del Che Guevara, ni el Fidel Castro peor el Chavez y sus pendejas revoluciones, porque creían que los ecuatorianos no éramos estúpidos.

A quien no le gusta vivir bien, en una casa cómoda, con un buen empleo y en un país que sea considerado una potencia económica? Y lo único que veo es a estos huangudos cabrones gritando 'Che Guevara!' No me jodan!!!

9.- Votaré por Correa cuando no tenga que llamar a nadie '¡Compañerito!' sino Sr. Presidente; Ecuador no es un Sindicato !.

10.- Votaré por Correa cuando los dirigentes Correistas no me hagan gritar ¡!Oligarcas!¡ pero ellos si se compran fincas, casas y carros y a mi me dan $100 para llevar gente a una concentración.

11.- Votaré por Correa cuando los dirigentes Correistas se den cuenta que la mejor forma de perpetuarse en el poder, es gobernando bien.

Gobernar bien y a favor, no de los pobres dándoles dinero, sino brindando a todos la posibilidad de mejoría a través de una economía estable... que carajo importan el Che Guevara, el Fidel Castro o el Chavez?, que resuelvan ellos SU pedo.

12.- Votaré por Correa cuando pueda ir a las reuniones de Alianza Pais en mi Toyota Four Runner igual a la que puede tener el Revolucionario Panchana, o un BMW como lo tendria el Revolucionario Corcho Cordero, o un Corvette como no le luciría bien al revolucionario Patiño, y no montado en una buseta alquilada para los pendejos correistas. Queremos una revolución para que todos seamos iguales de revolucionarios progresistas. Eso si sería Revolución.

13.- Votaré por Correa cuando no tenga que hacer una cola para poder esperar el Bono Solidario, mientras lo revolucionarios de la Revolución Ciudadana, van al 'Colón, al oro Verde o al Marriott a discutir las "acciones contra la corrupción".

Si los dirigentes Correistas y los dos millones de correistas que votaron por el SI, logran que sus dirigentes y gobernantes se sometan a esto en el Ecuador, estoy plenamente seguro, "compañerito", de que no habrá necesidad de elecciones nunca mas en el Ecuador , porque ¿Para qué salir de una revolución así?

Pero si tu, Correista, te das cuenta de que no vamos hacia esto, Carajo, reflexiona...!!! o vas a seguir soñando como sueña desde hace 40 años el pueblo de Cuba, o desde hace 12 años Venezuela, por una revolución que nunca les ha llegado?. Olvídate del Che Guevara compadre, ese no da para vivir, ni educa a tus hijos ni te da porvenir, esas son huevonadas del pasado.

Amigo correista que me lees:

Pídeles y Exígeles a tus dirigentes que conviertan al Ecuador en una potencia Económica e Industrial, y te aseguro 'Compañerito', que tu, al igual que yo, nunca mas tendremos que admirarle nada a ningún país del mundo

...Y jamás !!, lee bien ¡JAMÁS! tendrás que volver a salir a la calle a gritar ¡¡Revolución!! ¡¡Oligarcas!! ¡¡Fascistas!! ¡¡Golpistas!! ¡¡Terroristas!¡ con una banderita verde y una gorra regalada, para luego volver a tu casa y saber que sigues y seguirás siendo el mismo pendejo y que nada ha cambiado ni cambiará; solo esperando quizás, si estás bien con ellos, (los de arriba), a que llegue el 15 o el 30 para el Bono Solidario.

Quiero vivir en la Republica del Ecuador como un Rey y no como un pendejo babeándome con las bellezas y las ciudades de otros países, viendolo sólo por televisión, mientras miro por la ventana de mi cuartucho, a lo lejos, los barrios y las mansiones donde viven muchos ¡Revolucionarios!... CARAJOOO...!!!!!!

Correa Titiritero

Correa_titiritero

Esta magnifica pieza de humor gráfico la encontré en la página ODIO LAS CADENAS DEL PRESIDENTE en Facebook. Como dicen: Una imagen dice más que mil palabras!

Muchas gracias al autor/a por su ingenio, los créditos serán publicados si así lo requieres.

De Presidente a Provocador

Correa_cabreado

Opinión Luis Guillermo Restrepo
Diario El País, Colombia

De Presidente a Provocador
Un minuto antes de llegar al cuartel de la Policía en Quito, era el Presidente indiscutido de Ecuador. Diez minutos después, en la ventana del segundo piso, era un provocador que desató la peor de las reacciones. Y doce horas después, el populista que desde el palacio de Carondelet cobraba una victoria pírrica, sin reparar en el daño que le había causado a su país.
Lo que hizo Rafael Correa el pasado jueves es una muestra de cómo alguien puede producir tragedias. Desesperado por las dificultades que enfrenta por su forma intolerante y agresiva de responder a quien no está de acuerdo con él, se metió en el cuartel a reprimir el descontento. Pasó por alto las jerarquías que en todas partes del mundo existen para manejar los cuerpos armados y se enfrentó a un puñado de descontentos por algunos cambios en su remuneración.
Así, lo que pudo resolverse con paciencia terminó en una conflagración, gracias a la intervención directa del Presidente de la República, que pasó por encima de sus ministros, de los generales y oficiales de la Policía o de los inspectores de trabajo. Nada que no tuviera solución se convirtió en razón de ser de una descomunal reyerta que puso en vilo a los ecuatorianos. Y la razón es una: el afán de Correa por mostrarse como el más poderoso, como el más ‘verraco’, como el único. Como el supermán que enfrenta a presidentes y policías con la misma furia.
En Ecuador no hubo un intento de golpe de Estado porque no había razón ni capacidad para darlo. Lo que pasó fue que los policías respondieron a la provocación de un presidente que para convencer se arrancó la corbata y les gritaba “mátenme”, como si fuera un argumento que puede usar un funcionario de tal investidura. A un hombre que se les igualó para ofenderlos, como si eso fuera su prerrogativa. Después, el lanzamiento de una bomba de gases lacrimógenos por alguno de esos policías enardecidos por el desafío desató un conflicto irracional, una insurrección que nunca debió producirse si el presidente Correa respetara su cargo.
Pero que nunca puso en peligro la vida del Mandatario, porque nadie quiso matarlo. Y nunca desafió su puesto, porque los que quisieron aprovechar la insubordinación fueron muy pocos y muy tontos. Fue la reacción que desencadenó un Correa energúmeno, desencajado y dispuesto a llegar al último extremo con tal de mostrarse como héroe. Un Correa al que a veces le queda grande la Presidencia, como cuando los policías le pedían diálogo y él gritaba que lo acosaban desde el techo de la habitación y que del hospital salía como presidente o muerto.
Horas después, la balacera que se desencadenó para su ‘rescate’ de un hospital culminó con destrucción, muertos y heridos, en un acto melodramático y terrible, transmitido en vivo y en directo. Y en una manifestación desde el palacio presidencial, renació el provocador que lapida con sus gritos y su gesto desencajado a quienes se le oponen, que dispara su megalomanía a niveles asombrosos y aprovechan su cargo para radicalizar a su pueblo.
Así terminó el jueves en Quito. Pero los problemas no terminarán para los ecuatorianos y su democracia hasta que Correa no entienda que una cosa es ser Presidente y otra muy distinta un populista furibundo capaz de aplastar al que se le oponga, como cualquier matón de barrio.

SI FUERA EN ECUADOR

Reunión urgente del buró de Alianza País. Objetivo: estrategia para ocultar al mundo que 32 mineros ecuatorianos y un boliviano han quedado atrapados en una mina de oro que era de propiedad de los Isaías. Lamentablemente, una “bestia salvaje” del grupo de los no esbirros difunde la noticia al mundo. Correa asume el liderazgo, aflojado la corbata y abierta la camisa declara al mundo que la desgracia es culpa de Gutierrez que quiere desestabilizar la democracia; él, cual Rambo, matará a quien sea para rescatar a los mineros atrapados, viaja de inmediato en su avión para averiguar donde mismo está la mina. Llega a un desierto y ordena que se detecte si mismo están con vida. El Ministro de Salud facilita estetoscopios para descubrir signos vitales, los que aplicados al suelo captan señales de latidos que son de las ratas que acompañan a Correa, pero igual se anuncia que ya se sabe donde están. Evo Morales suspende un partido de fútbol y afirma que la culpa es de E.U. Hugo Chávez ofrece ayuda con todos los taladros que fueren necesarios. Jorge Glass, pensando que habría comisión, se ofrece como voluntario para ir a buscar los taladros a Venezuela en el avión presidencial que no puede despegar por algunos días hasta que Fernando Cordero reúna a toda su familia para aprovechar de los asientos disponibles y darles un paseo. Glass regresa con los taladros que han sido reconstruidos, por lo cual se compran los que hay en el MegaKywi. Mariana Yépez viaja a Bogotá para acordar con los Isaías, dueños de la mina, cuanto les va a cobrar para encubrirles en el juicio que Pesántez ha dicho que les seguirá. Se fijan los honorarios en tres millones de dólares que la Yépez los comparte con Pesántez . Ella buscará nuevo marido y Pesántez buscará otros familiares a nombre de quien poner sus bienes mal habidos. Alberto Acosta y la Tibán salen a decir que ellos ya habían dicho que la minería es mala para el medio ambiente. El MPD organiza manifestaciones en contra de E.U. país al que culpan, aunque no se sabe bien de qué. Se pide a Gustavo Larrea que hable con sus amigos de las FARC para que manden personal a cuidar junto a la mina porque la policía no quiere hacerlo, y los militares dicen que no saldrán a la calle a menos que les suban el sueldo. Se entrega a Ivonne Bakki dos millones de dólares de viáticos para que viaje por el mundo contando la desgracia de los mineros atrapados en Ecuador, y que Correa los recatará con éxito o morirá en el intento. Diego Oquendo invita al Ministro Wilson Pastor pensando que a su cargo está el manejo de las minas; pide disculpas por su error, alaba lo inteligentes y bellos que son sus hijos y se ríe de sus malos chistes. Gonzalo Rosero, invita a los juristas más lúcidos que conoce y les pregunta como rescatar a los mineros atrapados. El ex Ministro de Deportes es designado nuevamente para que construya canchas en las que se puedan entretener los periodistas mientras esperan el feliz rescate. Gustavo Jalkh recorre por todos los medios de comunicación y reitera una y otra vez: “estamos estudiando”, “estamos trabajando”, “estamos analizando”. Los hermanos Alvarado aprovechan la oportunidad para hacer lo que saben hacer: más plata, aunque sea utilizando el Himno Nacional en los spots publicitarios que dan cuenta de que el rescate de los mineros avanza porque el Ecuador ya es de todos. En la Asamblea “legislativa” Cordero mantiene encerrados a los de Alianza País para que aprueben las leyes de rescate que está preparando Alexis Mera y llegarán la madrugada de algún día. César Rodríguez piensa como vender las tierras que están junto a la mina. La jurista Ma. Paula Romo cree que se deben reformar las leyes penales para sancionar a los mineros que por pendejos quedan atrapados. Cynthia Viteri recoge firmas para aumentar las penas a los mineros que se aprovechan de los dueños de las minas. Nebot, dice que él ya les habría rescatado con vida, pero por culpa del centralismo absorbente, Correa no lo ha hecho hasta entonces. La Junta Cívica de Guayaquil no quiere aportar para el rescate pero pone a las órdenes sus hospitales y unas pocas peluconas voluntarias para atender a los rescatados… cuando ello ocurra. Han pasado ya 300 días y la discusión entre los técnicos de las Politécnicas de la Sierra y las de la Costa no termina; no se han puesto de acuerdo en cuanto a la forma de rescatarles. Correa ha pedido un nuevo préstamo a China por 2000 millones y otro por 1000 millones al IESS para rescatar a los mineros, conseguido lo cual se mete de cabeza en la mina, y aunque los mineros atrapados le dicen por teléfono que se vaya, dice que no saldrá hasta que le vengan a rescatar. Insulza, Chávez y Evo, llegan para respaldar a la democracia de Ecuador que está en peligro por culpa de los mineros. Lenín Moreno dice a periodistas extranjeros que le han ofrecido la presidencia mientras Correa está en la mina; luego, alegre se aleja cantando en su silla de ruedas: “Era, era, era, de chiste no más era”. Han pasado dos años. Correa salió asustado pero ileso. De los mineros atrapados no hay señal alguna por lo cual se concluye que fue un cuento inventado para hacer quedar mal a Correa y su gavilla, y atentar contra la democracia. Bustamante dice que sólo era percepción. Miles de ingenuos dan vivas a Correa, héroe que se rescató a si mismo. De los mineros ya nadie se acuerda. Nuevos escándalos han tapado esa noticia vieja. Ante la multitud, Correa pregunta: “Cuál fue el estúpido que no lideró el rescate de los supuestos mineros”; Marlon Santi y su grupo contestan en coro: “Usted, señor presidente”. El avión presidencial despega de Quito con los 3000 millones que se reunió para el rescate fallido. El Contralor sonríe al ver el avión que alcanza altura.